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Tonto, e insensible, incapaz y loco, impaciente e intolerante, pero capaz de darte la posibilidad de que me ames profundamente. Si!!, estoy loco...a veces

Monday, November 19, 2007

EXPECTATIVAS DE UN FUNERAL

1 de Noviembre, 16:00 hrs. aprox., algunas nubes y un viento lo bastante fuerte como para azotar mi cara. De manera extraña, me encuentro en un cementerio desconocido y desolador. Acompaño a un amigo a visitar a uno de sus muertos… que situación más paradójica, pues estoy acá, en un lugar desconocido, con gente desconocida, con un muerto desconocido… completamente despersonalizado, en fin…
Me detengo a pensar en algo que comúnmente suelo evitar… Alguien me visitará algún 1º de Noviembre? Alguien llorará al recordar mis andanzas? Alguien criticará mis errores o agradecerá mis aciertos? Alguno de mis hijos me recordará como el gran padre que siempre he querido ser? Algún amor del pasado me enrostrará mi temprano partir?... Y es que me he pasado la vida planificando mi vida de manera tal de conseguir algo de trascendencia, de ser importante para otros, que me he olvidado que así ha ido pasando el tiempo, y que precisamente por ansiar en demasía algo, me he olvidado de conseguirlo. En fin, que se puede hacer al respecto?, aunque debo reconocer que me gustaría saber que alguien me visitará de cuando en vez, y que aunque fuera con buenas o malas intenciones, estuviera a mi lado cuando mi cuerpo se descomponga y sea lentamente digerido por los gusanos. Más aún, me gustaría que también lo hicieran el día de mi funeral… y… porque no dar espacio al morbo?, porque si he planificado toda mi vida, no puedo planificar acaso mi funeral? Paso entonces a relatarles como va a ser el día de mi funeral soñado:

Es un día otoñal, sin frío, sin calor, sólo un día otoñal, muchas hojas esparcidas por un cementerio que si bien es gris, no puede evitar ser visto como tranquilizador, aunque lúgubre a la vez. Mucha gente viste de negro y camina lentamente y en un ensordecedor silencio alrededor de mi tumba, que es cargada en un carro metálico por mi padre (es tan impersonal que ese trámite lo hagan funcionarios del camposanto, que me gustaría que personas importantes tengan una relevante participación en este evento)… Me acompañan en este día mucha gente que traspasó mi vida: Mis amigos de la infancia, mi profesora jefa del colegio básico, el profesor que en segundo básico me enseñó a leer, mi tío Ale, el profe Hugo Muñoz (que me enseñó de danza y de política), los amigos del colegio Concepción, los de la Universidad, ojala algún amor del pasado y todas aquellas personas que de alguna u otra manera me construyeron, especialmente mi familia y la mujer que amo. Hay algunos que lloran desconsoladamente, otros… simplemente ríen, acordándose de alguna travesura en la que participé, alguno que otro dirá: ¡No somos nada! para consolar a mi madre, que ese día tiene un brillo especial en su rostro, pues no está del todo triste, sabe que arregló todos los asuntos pendientes con su hijo, y éste antes de morir, le hizo saber que ella era la mujer más importante en su vida. Llora, es verdad, pero porque quizás ya no tendrá el tiempo suficiente para darle un sentido a aquello que su hijo le manifestó previo a su fallecimiento. Ráfagas de viento constantes azotan los rostros y anteojos de aquellos que quieren ocultar su dolor. Las hojas otoñales, amarillentas y naranjas (un placer medio morboso de este personaje) comienzan a revolotear, otorgando un aspecto muy dantesco al entorno… a lo lejos suena la campana de la capilla del cementerio; una por cada año vivido de este sujeto, y la gente… la gente sigue su camino, en silencio, con lágrimas secas, algunos abrazados, y otros… alejados del resto, puesto que son los que se consideran poco importantes, pero que saben que este hombre siempre respetó a esos que odian los funerales e intentan evitarlos…
Aquel día, ninguno de los asistentes quiso ocultar ningún tipo de sentimiento. Mientras alguno que otro llora por mí, pues siente realmente mi pérdida, otros reían, de manera sarcástica por mi partida o simplemente como una manera de evitar el dolor que le provoca mi última travesura… Nadie esconde sus emociones, y nadie lo hace porque sabe que mientras vivía fue lo que yo les pedí a lo largo de mi existencia. Todos lo saben, y también saben que están cumpliendo mi voluntad… y si bien, existen quienes asistieron de no muy buena gana, lo hacen porque estaba estrictamente prohibido no asistir a mi despedida… la última de todas las despedidas que se me hizo durante los 33 años vividos…
Es un funeral concurrido, hay mucha gente, y todos caminan con una flor en sus manos. Saben que es otra de las tonteras que siempre quise, y saben que deben desprenderse de ella al momento en que baja mi féretro hacia la tierra húmeda. Es una manera de protegerme, pues mi ataúd quedará recubierto de flores, del cariño que todos sienten por mí, y eso puede servirme al momento de comprar los pasajes para la eternidad… mi eternidad…
Comienza la ceremonia… comienzan los discursos. En distintos tonos, y de diversas maneras, todos hablan un poco lo mismo, la importancia que yo tuve en sus vidas, lo mucho que me extrañarán, las tareas que dejé pendiente, etc. Comienza alguno de mis amigos del Cuarteto. No lo distingo, me parece que es Walter, quien entre sollozos me agradece de manera muy sincera mi amistad… llora… se detiene… Álvaro lo abraza, pero no llora…o por lo menos hace todos los esfuerzos por no hacerlo, aunque la lucha la pierde, pues un par de lágrimas logran escapar hacia sus mejillas; mientras que Paulo se sonríe porque sabe que me salí con la mía y que todo está resultando como yo lo tenía planeado. Lo increíble de este cuadro es que pareciera ser que todos se conocen, todos están unidos por una extraña conexión… y no distingo tristeza, sino más bien una extraña sensación de conformidad, por haber tenido la posibilidad de despedirse tempranamente de mi, y de que todo está ocurriendo como yo lo quise.
Uno a uno su turno, hasta que llega el turno de ella, mi mujer… que intenta contener sus lágrimas, pero no puede. Es la única que viste de otro color. Un abrigo rojo sangre que le regalé para un aniversario, y del cual hacía alarde, por lo hermosa que se veía… pero ella es hermosa aunque nadie se lo diga, aunque yo no tuviera la capacidad de hacérselo saber constantemente. Pero también sabe que siempre me moría de ganas de expresárselo, aunque fuese sólo con una mirada. Ella me acompañó siempre, desde el primer día en que estuvimos juntos. Me enamoré de ella desde siempre, y la amé como no fui capaz de hacerlo con nadie más… Habla, les cuenta a todos cuanto me quiere, la manera en como nos conocimos, y el largo y difícil camino que nos tocó recorrer juntos. Les dice que no se arrepiente de haberme entregado su amor, que lo haría 10.000 veces más si fuese necesario, y aunque supiera que todo iba a terminar como en aquel día… Me promete además, delante de todos, que hará todos los intentos por volver a sonreir, y que nadie la hizo más feliz que yo, aunque nos haya costado tanto estar juntos y que haya durado tan poco… Dice que me ama, que nunca dejará de hacerlo… Silencio… Toma respiración… y, entre sollozos, me da la mejor de las noticias, el mejor de los regalos, y que aunque sabe que no alcancé a disfrutarlo en vida, era el anhelo más fuerte que tenía mientras vivía… Me cuenta que seremos padres de una niña, que su nombre será Martina, tal y como yo siempre lo deseé… y que ella siempre sabrá quien fue su padre… Mi madre llora, volverá a ser abuela, y agradece el regalo póstumo que le hago… Siempre quiso que su primera nieta mujer se la entregara yo…
Comienza a llover… y comienza el proceso en que mi ataúd baja lentamente hacia mi descanso final. Ella llora, y mi padre la sostiene entre sus brazos. Mi hermano sostiene a mis hermanas que deben conformarse sólo con el profundo e infinito amor que siempre tuve por ellas… aunque sé que no les basta… y que nunca les bastará… Lloran, pero siempre supe que ellas son las mujeres más fuertes que he conocido y me entregaron todo el amor que podían entregar de sus inmaduros corazones. Eso me tranquiliza, porque sé que se repondrán en poco tiempo, tal y como siempre lo han hecho, adecuándose siempre a nuevos entornos, por los constantes cambios de entorno de mi familia… Sólo me preocupa Paulina, con quien siempre tuve una conexión especial. Cuando nació, me di cuenta que ella era distinta, sensible, carismática, lenta en sus aprendizajes, pero tan inteligente que es en quien más confío, pues sé que aunque tarde, siempre tomará las mejores decisiones. Mi confianza en ella quedó plasmada en el compromiso que hice con ella cuando nos presentaron oficialmente 2 meses después de su nacimiento, en una larga y agónica hospitalización… Mis hermanas saben que habría dado mi vida por ellas, sólo si lo hubiesen pedido, también por mi hermano y su incipiente arrogancia, aunque en el fondo sé que será un gran hombre…
Comienza a sonar la canción que siempre quise para este evento… THE END de The Doors, y uno a uno comienzan a lanzar su flor sobre mi ataúd, todos se despiden de mi, y me desean una tierna travesía hacia la inmensidad, la flor va acompañada de ese mensaje, individual y confidencial entre quien lo expresa y yo… saben que yo los estoy escuchando en algún lugar…
Aún no acaba la canción y ya todos comienzan a marchar, caminan lentamente, en silencio… Aún llueve… el viento sigue azotando los rostros de todos, sólo está mi familia y mi mujer a mi lado, el dolor aún palpita en sus corazones y permanecen quietos a mi lado, imperturbables en su despedida… Mientras los trabajadores del cementerio terminan de sellar la tumba que tendrá como estandarte una gran cruz de concreto, hermosa y tallada a mano por algún maestro desconocido…
El epitafio dice así:

“AQUÍ YACE UN HOMBRE
QUE INTENTÓ POR TODOS LOS MEDIOS SER FELIZ…
SÓLO AL FINAL DE SUS DIAS LO LOGRÓ…”

10 Comments:

Anonymous Anonymous said...

...
hace nueve años,un dia 1 de noviembre ,estuve en un cementerio.Lo triste del asunto es q era mi Abueli Sara a quien despedia...no es un buen rescuerdo,habia un calor horrible,el cementerio estaba repleto y yo no podia llorar,estaba bloqueada y bastante molesta,no solo por su partida,sino por las circunstancias de aquel dia. Ante ello prometi q jamas volveria a ir a dicho lugar en aquella fecha.Hasta ahora lo he cumplido.

Que puedo agregar sobre tu funeral,pues bastante a la romana,mucha gente sentida...
Aunq debo decir q eso de Martina me suena a Khalil Gibran ,sufrido,intenso.Pero bello

De mi funeral,tengo como clausulas a mi familia q solo deseo rosas (cualquier color ,menos rojas),q sea en la iglesia de mi colegio,q pasen mis discos en el velorio y q ,al ingresarme a la boveda suene
Wake Up de Arcade fire



Enormes los saudos para ti

9:33 AM  
Anonymous Anonymous said...

ha cambiado algo desde el ultimo epitafio q te escuche...eso es bueno, te aseguro q el proximo sera mejor

gracias x tus saludos de animo, se agradecen a estas alturas del año, espero q tu estes de verdad muy bien.
a todo esto, vi a alguien muy parecido a ti, pero nunca supe si eras tu, aunque te mire mucho rato,,,, habian cosas q me calzaban mucho (la ropa y lo fisico, aunq pelo corto ahora y otros lentes) pero xq como organizando el concierto de attaque 77? o estoy muy perdida o q se yo...

y mañana no es tu funeral, es tu cumpleaños....

4:58 PM  
Blogger La peor de todas said...

Te sorprendería todo lo que te puedo decir de la muerte. Y de la vida. Si lees mi post "no heroes around here" entenderás mejor.
Por ahora te dejo un abrazo y una invitación a leer un último post que queda como respuesta a un comentario que me hiciste.
Saludos
desde un poco más allá del muro

1:35 PM  
Anonymous Anonymous said...

Son varias las cosas que debo decir; Acaso no esperas mi presencia en tu funeral? ¿O acaso crees que el desagrado que me provoca tal tipo de acontecimientos me impedirá despedirte como siempre lo quisiste?.

"En todo caso te cuento que fui, y todo ocurrió tal como lo describiste. Yo quise hablar y despedirte, y quiero pedirte perdón, porque todo el discurso que tenía planeado se desvaneció con mis lágrimas y no me atreví. Tú sabías que no lloraría, pero no pude evitarlo, en especial por el dolor de tus cercanos, y de aquella mujer, ah!!! como te ama viejo. Tus anmigos en vida la cuidaremos, yo al menos lo prometo.
Te extrañaré viejo amigo, y a través de "THE END" te veré siempre. Ya no quiero que vuelvas, pues todo lo que yo necesité de ti, me lo entregaste.
Descansa en Paz"

Asumo que me dio pena.

Lo otro, estuve leyendo a "la peor de todas", y es como ver una versión tuya, pero obviamente más deshinibida y femenina. ¿Acaso encontraste tu alter ego femenino? Piensa igual que tu, con la diferencia que no tiene algo que cuelgue entre sus piernas jaja.
Hazle caso, escribe aquello que sabes que quiere salir de tu boca, también yo tendría ganas de leerlo.
tu amigo EL SONAMBULO

9:04 AM  
Blogger La peor de todas said...

Gracias por tus palabras en mi blog, seguiré visitándote sigilosa e instándote a desatar los nudos de tus bellos dedos.
Un abrazo.

2:23 AM  
Blogger Claudio_Pardo said...

La muerte es terrorífica para mí, pero no deja de ser morbosa...

y para alguien que postea anonimo, mi epitafio no ha cambiado... no creas todo lo que lees, así que nada de cosas...

desde el otro lado del muro....

11:05 AM  
Anonymous Anonymous said...

y te hice caso
le coloque azucar al amargo cafe diario y resulto q ya no me lo tomo sola,alguien esta tomando del mismo vaso tb

Saludos azucarados

6:53 PM  
Blogger La peor de todas said...

Basta Claudio!
ahora quemas las naves y te internas selva adentro. La vida te está esperando.

9:11 AM  
Blogger José Luis said...

Gracias por tus post-..eres de los pocos amigos que me quedan...y estás a mas de 50 Kms. de aca!!!...Horror.

En fin...espero una chela o al menos un buen café...hoy puede ser el día si andas por Conce.

Chauz

9:16 PM  
Blogger pequebú said...

hola chicoco¡¡¡¡ paso rápidamente por acá y te dejo un abrazo apretao, cuidate mucho.

7:40 PM  

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